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4/9/2026
Agripino quiere otro paro

Agripino quiere otro paro

Las decisiones que recientemente ha tomado el rector general de la Universidad de Guanajuato parecen buscar una nueva ola de protestas

Fecha de publicación:
1 de febrero de 2020, 14:55

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    Sí, todo parece indicar que el rector general de la Universidad de Guanajuato, Luis Felipe Guerrero Agripino, quiere que sus estudiantes vuelvan a tomar las instalaciones de su escuela, tanto por las acciones superficiales que ha implementado, tanto por lo que no hace.

    Son décadas de rezago y no se puede arreglar la universidad en un día, dirá el señor rector. Y tiene razón, pero, los hechos de las últimas semanas son señales claras del rumbo que está tomando su “compromiso” por mejorar la vida universitaria.

    La primera alerta fue la denuncia de la Comunidad Estudiantil UG y de la Asamblea Autónoma Estudiantil Campus León sobre la simulación en el proceso de selección a los participantes del seguimiento a los convenios firmados por los funcionarios universitarios durante el paro, pues no han sido convocadas ambas organizaciones. Además, señalan que se está permitiendo que personas relacionadas con algunos de los denunciados participen en las mesas en las que se estarán revisando los procesos en UGénero. Seguro pretende proteger la institucionalidad, pero es justamente eso lo que tanto daño ha hecho a la comunidad universitaria.

    Por otro lado, estudiantes de nuevo ingreso recibieron dentro de las jornadas de inducción, una charla sobre el papel de UGénero, les explicaron qué hacer si sufren acoso y les hablaron de los diferentes tipos de violencia. Bien hasta aquí. Pero también hicieron especial énfasis en que no hagan denuncias públicas “pues no sirve de nada” e insisten en que acudan a dicha instancia universitaria. Algunas de las estudiantes preguntan por los horarios de denuncia, los procesos, etcétera y las respuestas son: no sé, escriban un correo a UGénero y ahí les explican. ¿Cómo pretenden que las alumnas acudan a “los procesos institucionales” si quienes “socializan” la información no tienen ni idea, ni interés en que el estudiantado sepa a qué tiene derecho? Después del paro, ¿no vieron que existía la urgente necesidad de preparar mejor a las personas que tienen este primer contacto con los alumnos? Lo único que los ocupa es mandar la señal de “no hagan ruido”.

    Pero al querer que no se haga ruido, se logra justo lo contrario. Oficialmente, Julio César Kala, denunciado por acoso y obligado a renunciar por los estudiantes en diciembre pasado, dejó su trabajo “por motivos personales” y no sabemos el monto de la compensación que recibió pues se encuentra “en proceso administrativo”, así consta en la solicitud de transparencia número 00196020. Esos “motivos personales” por los que oficialmente renunció, ¿son para seguir queriendo salvar su honra o para poder darle una jugosa liquidación?

    La misma secrecía se guarda en el “Informe detallado sobre el estado que guardan los expedientes de atención de los casos de violencia de género y el estado actual que cada caso guarda y su puntual seguimiento en las formas y plazos previstos en los términos de la legislación aplicable”. Un nombre larguísimo para acabar diciendo nada. En el apartado Estado que guarda el caso hay numersos: “atención conforme al protocolo”, “mediación”, “la víctima aceptó una disculpa”, “conclusión de atención psicológica”, “suspensión”, “la víctima no quiso continuar”, etcétera. Pero, ¿qué significa atender conforme el protocolo?, ¿qué pasa con los agresores, además de las sanciones y qué sucede cuando sólo son suspendidos? ¿En qué consisten las mediaciones en casos de violencia? ¿Indagan por qué la víctima no quiere continuar? ¿La amenazaron, se cambió de escuela, qué saben? Y no es que queramos que cuenten con todos los detalles cada uno de los casos, pero parece que no saben lo que están haciendo…

    Y por si esto no fuera poco, Guerrero Agripino nombró a Jesús Rodrigo Guadalupe Nájera Trujillo como director de Comunicación y Enlace, en sustitución de Gerardo González del Castillo. Ya es malo que el rector crea que necesita gastar más en publicidad en prensa para mejorar su imagen y que con esto mágicamente la UG estará mejor, por eso el cambio. Lo peor de todo es que Nájera Trujillo fue uno de los señalados por acoso en el muro de las denuncias creado durante el paro.

    Entonces, ¿va a proteger Agripino a otro profesor acusado de acoso sólo porque así conviene a sus intereses aunque más tarde esto vaya en su contra?, ¿tiene interés de iniciar una investigaciones por las acusaciones en contra de su flamante director? ¿Todas estas deciones las toma el rector solo o son sus asesores? ¿Dio otras indicaciones y el personal a cargo las hace lo que mejor se le ocurre? ¿Entendieron por qué se dio el paro y por qué urge que atiendan las demandas?

    De nada sirve que el rector diga con mucha enjundia que la universidad será mejor, si en los hechos cotidianos los alumnos y alumnas siguen siendo lo menos importante de la comunidad, de seguir así, no les extrañe ver más manifestaciones públicas que le arruinen sus eventos. Por lo pronto, a mí me queda clarísimo que el rector quiere otro paro.

    Jesús Rodrigo Guadalupe Nájera Trujillo y Luis Felipe Guerrero Agripino
    Jesús Rodrigo Guadalupe Nájera Trujillo y Luis Felipe Guerrero Agripino

    Fecha de publicación:
    1 de febrero de 2020, 14:55

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