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DÍAS DE GUARDAR Domingo 17 de mayo de 2026
*León, escenario de batalla nacional; *Lorena Alfaro, el reposicionamiento; *La capital, una plaza tomada
Fecha de publicación:
16 de mayo de 2026, 20:01
1.- Máynez vs. Romero en León
Fue más una competencia entre machos alfa que una batalla política inteligente. La defección de Alejandra Gutiérrez del PAN y su acercamiento a Movimiento Ciudadano generó la coyuntura para un torneo que excede la circunstancia política de Guanajuato.
La reacción de Jorge Álvarez Máynez para precipitar la presentación de la alcaldesa de León como el nuevo valor político de su franquicia tiene muy poco que ver con un plan articulado para desarrollar la presencia de Movimiento Ciudadano en Guanajuato, donde hasta ahora ha mostrado un crecimiento orgánico consistente, aunque lento, pero sí se corresponde con el manejo de las expectativas nacionales de ese partido.
Bajo los resultados de la elección presidencial del 2024, MC resultó la tercera fuerza partidista con 6.2 millones de votos que representaron el 10.3% de la votación. Por su parte, el PAN, con sus 9.6 millones de votos, tuvo el 16.4 por ciento de la votación general. La diferencia parece alcanzable en un futuro cercano, si se trabaja para ello.
Al PAN no le han ayudado mucho sus alianzas con el PRI, pero ahora también se ve amenazado por un desgajamiento desde la ultraderecha, cuyos personeros lo han tachado de “derechita cobarde”.
No es remoto pensar que el dirigente emecista piense primero en alcanzar al dos, antes que pelear con el primer lugar. Y ahí es donde radica la relevancia de la cooptación de la alcaldesa de una de las mayores ciudades gobernadas por el PAN. Más allá de pensar en lo que pueda hacer en Guanajuato de cara al 2030, se trata de afianzar avances significativos en 2027 y de mandar la señal de que están abiertos para otros tránsfugas del panismo.
Por eso Álvarez Máynez no se lo pensó dos veces en hacer presencia en Guanajuato con algunos de los cuadros más relevantes de su partido para enmarcar el paso dado por Alejandra Gutiérrez y de paso desenterrar el hacha de guerra contra el PAN hacia 2027.
La respuesta de Jorge Romero fue la de sacar las castañas del fuego con el erario público de Guanajuato. El mitin de la venganza fue ordenado desde la Ciudad de México, pero sufragado con los recursos locales, cuyo costo superó ampliamente las posibilidades de la caja partidista de Aldo Márquez y seguramente fue cubierto por las partidas secretas del gobierno estatal.
Ya entrados en gastos, los panistas nacional y estatales no solo le mandaron mensajes a Movimiento Ciudadano y a Alejandra Gutiérrez, sino que de paso aprovecharon para atizarle a Morena con su repetida consigna del “narcopartido”, provocando una serie de reacciones en cadena que duraron toda la semana.
Jorge Espadas se descosió en el Congreso, donde ejerce como negociador de la gobernadora Libia García para superar las limitaciones de la débil mayoría panista, acusando a los diputados de Morena de vínculos criminales, solo para arrepentirse más tarde, cuando ya había incendiado la pradera.
El tema rebotó también en el Ayuntamiento de Guanajuato, como veremos más adelante.
El escenario de estos días adelanta lo que veremos en Guanajuato durante las próximas campañas electorales, cuyos prolegómenos son las escaramuzas actuales. La entidad no podrá sustraerse a las dinámicas de la confrontación nacional y muchas de las decisiones que se tomen tendrán su razón de ser en las coyunturas que se vivan en otras latitudes.
Ya no solo importarán los enconos locales, aunque tampoco haya que descartarlos. Y a esas circunstancias deberán someterse los actores políticos locales, que cometerán errores graves si solo se atienen a las dinámicas locales. Hoy más que nunca, permanecer vigentes dependerá de ponerle un ojo al gato y otro al garabato.

2.- Lorena Alfaro, la alcaldesa relevante que le queda al PAN
La decisión de Alejandra Gutiérrez de abandonar al partido en el que militó desde su juventud y donde hizo una larga carrera como funcionaria, legisladora y presidenta municipal, ha tenido consecuencias en el mapa y la alineación política del estado.
Tras la pérdida en la titularidad de la alcaldía más populosa de Guanajuato y las derrotas del pasado en Salamanca y Celaya, a Acción Nacional le quedan solo los municipios de Irapuato y Silao como sus bastiones del corredor industrial, ambos en manos de mujeres: Lorena Alfaro y Melanie Murillo.
La alcaldesa de Irapuato se ha mostrado como una presencia fuerte en el escenario local, que consiguió su reelección frente a un embate de Morena que puso mucho empeño en derrotarla y frente a empresarios irapuatenses que financiaron campañas para desestabilizarla.
Por otra parte, su institucionalidad tampoco pasa por entregarse a ciegas como una porrista más de la gobernadora; incluso mantiene una amistad con Alejandra Gutiérrez que va más allá de las cuestiones políticas. Su declaración tras la separación de Alejandra no siguió las líneas dictadas por el comité estatal panista y fue respetuosa de la política leonesa, sin dejar de reivindicar al PAN.
En semanas anteriores, la Auditoría Superior del Congreso de la Unión publicó los resultados de una auditoría “enjambre” a fondos federales ejercidos en la entidad en 2024. La noticia resultante fue que el municipio de Irapuato fue el menos observado de los que recibieron revisiones superiores a los 95 millones de pesos, con apenas un 2.5 por ciento de los recursos sujetos a observación, mientras León tuvo un 43.4 por ciento y Celaya el 95 por ciento.
La fortaleza de Lorena y la nueva circunstancia geopolítica en Guanajuato la convierten en el factótum para las decisiones sobre su sucesión. Su hermana y funcionaria municipal, Valeria Alfaro, ya declaró públicamente su intención de contender y se antoja muy complicado que la dirigencia panista de Aldo Márquez pueda tener margen de maniobra.
Por lo pronto, el proyecto emblema de Jorge Romero de abrir las candidaturas a la sociedad se percibe como una tierna utopía en los principales municipios de Guanajuato.
3.- Navarro, el saltimbanqui
Vaya exhibida que le dieron al exalcalde de Guanajuato Alejandro Navarro sus amigos de Morena, con los que había logrado construir una sólida alianza para las votaciones en el municipio, en beneficio de su cónyuge, la actual alcaldesa Samantha Smith.
Todo se originó por la elevación de la confrontación entre el panismo del estado y la segunda fuerza política local, en una inentendible derivación de la crisis provocada por la renuncia de la alcaldesa de León al blanquiazul.
El “fuera Morena” y el “Morena narcopartido”, coreados como las principales consignas en el mitin de la venganza panista, terminaron por generar una gran rispidez ahí donde antes había acuerdos de buena voluntad. Los panistas de Guanajuato capital, encabezados por la alcaldesa y su esposo, fueron el contingente más entusiasta en el evento de León de hace una semana.
Smith siguió en esa tónica en sus giras de trabajo, donde llegó al nivel de mentarle la madre a sus adversarios políticos y luego repitió las críticas en una sesión de Cabildo esta semana.
La respuesta provino del regidor Julio César García, amigo de Navarro, quien puso de lado esa relación para exponer públicamente cómo el exalcalde había buscado el cobijo de Morena para las próximas elecciones, no una ni dos, sino varias veces. De acuerdo a esas versiones, Navarro se habría entrevistado con el senador morenista Emmanuel Reyes Carmona e, incluso, con la propia Luisa María Alcalde, entonces presidenta nacional de Morena.
Lo que dijo en una sesión de ayuntamiento formal el regidor García se había manejado en extenso entre allegados y adversarios de Navarro. La explicación era que, ante la resistencia de algunos líderes panistas estatales para mantener el cacicazgo de la familia Navarro-Smith en la capital, el jefe del clan optaría por la amenaza de abandonar el partido y buscar otras siglas y, eventualmente, cumplirlo.
Al parecer, el freno a Navarro no provino del PAN, donde se le ha dejado actuar a sus anchas incluso en contra de los principios del partido, cada vez más anecdóticos, sino de las organizaciones a las que buscó: Ni Morena ni Verde se interesaron en su oferta, particularmente después del cambio de dirigencia es este último instituto.
Hoy, contritos, los Navarro-Smith buscan congraciarse con los jerarcas panistas, mostrar a pecho abierto su corazón blanquiazul y hacer que se les perdonen sus pecados, lo que los ha obligado a verter críticas e insultos hacia el partido guinda, cuyo cobijo buscaban hace no mucho.
Después de lo que pasó en León con Alejandra Gutiérrez, el dirigente nacional Jorge Romero reconoció públicamente que tendrían que ser más cuidadosos en la selección de sus candidatos en el futuro. El caso de Guanajuato será una prueba interesante.
Fecha de publicación:
16 de mayo de 2026, 20:01
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