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6/8/2026
Jaime-Panqueva

El mundial de la protesta

Dicen en mi tierra que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo. Autoproclamados herederos de la protesta del 68...

Fecha de publicación:
8 de junio de 2026, 08:31

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    Dicen en mi tierra que no hay cuña que más apriete que la del mismo palo. Autoproclamados herederos de la protesta del 68, los líderes de la cuarta transformación lidian con el descontento que produce en la capital de México el asedio de los sectores descontentos volcados a las calles para presionar por sus demandas. Como lo comentaba con gran acierto el escritor Omar Delgado en sus redes, el asedio proviene “de la CNTE, los transportistas, la generación Z, las prostis de Tlalpan, los estudiantes del Poli y sus patrocinadores de chaleco táctico, las madres buscadoras, los perros franciscanitos y los que se acumulen esta semana…”

    A estos últimos sumaría los oportunistas que buscarán lavarse la cara acompañando causas tan justas y desatendidas como la de los desaparecidos. Todos muy atentos a  cualquier desliz de las autoridades mientras los ojos del mundo miran a México por la inauguración del Mundial de Fútbol.

    La presidenta Sheinbaum pintó su raya desde el principio, al asegurar hace mucho que no asistiría porque le daría su boleto a una niña indígena aficionada al futbol. Y cumplió: la joven futbolista Yolett Cervantes Cuaquehua, de 21 años (no era tan niña), la representará en el gran palco. La generosidad de la presidenta no tiene precedente y lo convierte en algo para la historia si vemos los precios de las entradas para la justa.

    A partir de las tres categorías de boletos designadas por la FIFA y el costo de los palcos, la taquilla de la inauguración se estima en unos 2.700 millones de pesos, unos 155 millones de dólares, sólo para la inauguración. Aunque con las cifras que alcanzan las entradas en reventa, el negocio total podría llegar con facilidad al doble. El lugar de la presidenta podría alcanzar con facilidad los 60.000 pesos, más de seis veces el salario mínimo mensual. Y mientras Sheinbaum regala su entrada, el alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, (de la extrema izquierda según sus detractores en el país de las libertades) le arrancó 1.000 entradas a Gianni Infantino para venderlas a precio módico (50 dólares) a quienes resulten ganadores de un sorteo. Algo que ni se le pasó por la cabeza a Clara Brugada, entre tantas utopías y rijosos manifestantes de la CNTE.

    Y aprovecho esto último para regresar de este paréntesis especulativo a la nueva vitrina de la protesta cuyos más conspicuos representantes, han usufructuado el “abrazos no toletazos” para realizar destrozos o bloquear ejes viales de la ciudad. El miedo a convertirse en el nuevo ogro represor tipo PRI de Díaz Ordaz y Echeverría los ha empujado al extremo opuesto del “laissez faire”, sin considerar siquiera capacitar a una fuerza que pueda enfrentar grupos de choque o despejar una calle sin hacer uso de violencia extrema.

    Nuevamente, como vimos con terribles consecuencias durante el sexenio anterior, se abandona sin pudor el monopolio en el uso de la fuerza para que los violentos destruyan impunemente patrimonio público y privado, animando de paso a los tibios. 

    Será una semana compleja, entre las alegrías del futbol y las enconadas luchas entre facciones. La pelota rodará en el césped nuevo, los dignatarios sonreirán en los palcos y, afuera, la protesta hará lo suyo, recordarle al poder que ninguna ceremonia alcanza para cubrir el ruido de la calle. Mucho menos cuando hablan el mismo idioma con que el poder llegó hasta ahí. La protesta se vuelve menos cómoda cuando deja de ser consigna propia y se convierte en reproche ajeno. No hay cuña que más apriete que la del mismo palo.

     

    Comentarios a mi correo electrónico: panquevadas@gmail.com

    Fecha de publicación:
    8 de junio de 2026, 08:31

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