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Inseguros y corruptos
Terminamos mayo con la esperanza de que junio nos despejará con su fiebre mundialista. En periodo extraordinario, el congreso federal y varios...
Fecha de publicación:
1 de junio de 2026, 09:48
Terminamos mayo con la esperanza de que junio nos despejará con su fiebre mundialista. En periodo extraordinario, el congreso federal y varios locales aprobaron contrarreloj la modificación a la reforma judicial y ya se perfilan para unas largas vacaciones a lo Mario Delgado, a pesar de que como comentaba en la pasada columna, sólo una tercera parte de los mexicanos muestra interés por el mundial de futbol. Entre tanta alacridad futbolera y reformista, más cifras se han revelado recientemente. En particular la ENCIG, que mide el impacto de la actuación gubernamental en la población. Los resultados son muy interesantes porque se pueden contrastar entre los diferentes estados, además de emitir un promedio nacional.
Entre las cifras interesantes, encontré que también en Guanajuato, poco más de una tercera parte de los habitantes confía en sus policías (37.4%). Pocas décimas por debajo de la confianza en las instituciones judiciales, y tres unidades por encima del promedio nacional. Mientras, Ejército y Marina reciben como promedio en México un 62% de la confianza de los ciudadanos, en Guanajuato obtienen un magro 50.8%. La distancia de este medidor de confianza contrasta igualmente con respecto a la Guardia Nacional; promedio nacional 56.2%, Guanajuato 40.7%[1].
Aún más por debajo se encuentran el Ministerio Público y la Fiscalía Estatal, pues con un 39% de confianza en Guanajuato vs. un 34.1% como promedio nacional. ¿A qué se debe tanta distancia entre el pueblo bueno, sabio y manso de México y la Gente Guanajuatense? ¿Es posible un restablecimiento de la paz con estadísticas de homicidios a la baja pero tanta desconfianza en las autoridades encargadas de la seguridad? Algunos dirán que son sólo cuestiones de percepción y por ello nos bombardean con publicidad oficial e informes de gobierno espectaculares. Sí, dirán, nos gusta el chismecito, pero somos buena gente.
Para aventurar algunas causas, una de las preguntas del ENCIG apunta directamente a la corrupción[2]. La percepción de los mayores de 18 años sobre la frecuencia de estos actos la encabeza la policía, tanto en el promedio nacional (86.5%) como en nuestro estado (84.6%). En los siguientes deshonrosos lugares se encuentran los partidos políticos y los gobiernos estatales y federales. Más de tres cuartas partes de los encuestados los percibe como corruptos. Muy en línea con la confianza, entidades como la Guardia Nacional (71%) y el Ejército y Marina (58.1) mantienen una muy alta percepción de corrupción, 17 y 12 puntos por encima del promedio nacional, respectivamente. Dicen que la burra no era arisca.
En esa dirección, más de dos terceras partes piensa que los empresarios y los medios de comunicación son corruptos. Pareciera que los guanajuatenses, si se los compara con los promedios nacionales, son más proclives a encontrar aspectos podridos en su sociedad. Como respuesta a la misma pregunta, frecuencia de actos de corrupción por sector, la medición más baja en Guanajuato fue 22.3% contra un 18% de la media nacional. Sorprende, si vemos que se trata de los familiares del encuestado. Es decir, casi una cuarta parte de los guanajuatenses percibe chuecos a sus propios familiares…
La evolución con respecto a las encuestas de años anteriores, que incluyeron las mismas preguntas, nos habla de una disminución leve de la sensación de inseguridad a costa de un aumento sostenido en la percepción de corrupción[3]. ¿Será acaso el costo de la paz convivir con los negocios turbios o hacer la vista gorda ante las zonas grises donde se mezclan la delincuencia organizada y las entidades del estado? Al parecer, la percepción es generalizada y por la cifra de corrupción, Guanajuato hoy, a diferencia del de hace casi una década (de 50.4 a 58.5%), transita por la misma senda del promedio nacional. Una invitación a la reflexión para los lectores y, por supuesto, para nuestros gobernantes.



[1] Ver gráfica 1 – Confianza de la sociedad en instituciones o actores de la sociedad.
[2] Ver gráfica 2 – Percepción sobre frecuencia de corrupción en diferentes sectores.
[3] Ver tabla 1 – Problemas más importantes en la entidad.
Fecha de publicación:
1 de junio de 2026, 09:48
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